De blog en blog

La blogosfera se ha convertido en el nuevo universo en el que se genera opinión pública, los blogs permiten que los usuarios se erijan como productores de información. Y qué mejor que analizar tres de esas bitácoras para conocer qué podemos encontrar en la red.

    Blog

En primer lugar, el blog Denken Über, escrito por el argentino Mariano Amartino, que versa sobre “tecnología, estrategias y cosas de Internet“. Aborda con inteligencia y rigor los distintos post que se actualizan con una frecuencia de publicación diaria y en los que los enlaces a sitios relacionados aparecen en una cantidad importante (especificidad del “género blog”*). La madurez de sus publicaciones, desde noviembre del 2001 así como los blog a los que se enlaza por medio del Blogroll, le otorgan el puesto número 23 en el ranking de Bitácoras.

Como segundo caso, El Blog de Enrique Dans, su autor se encarga de dar investigación y opinión sobre Sistemas y Tecnologías de Información. La publicación también tiene una frecuencia casi diaria, y tanto las imágenes como los abundantes enlaces contribuyen a que el valor informativo de sus entradas sea alto. Incluye una sección “Lo que leo” para enlazar tanto otros blogs como páginas de información, además de citar sus fuentes habituales en otra sección distinta. Este conjunto le permite estar en el octavo puesto del ránking de Bitácoras cuando la suya cumple seis años en el ciperespacio.

Por último, el blog de Eloy Moreno Olaria: Tercera Opinión. Se trata de un caso diferente a los anteriores; en primer lugar no aparece en el ránking de Bitácoras, su juventud puede justificar este hecho. Sin embargo, sí ha sido objeto de reconocimiento desde la blogosfera siendo el ganador del certamen de Atrápalo “1 año en 1 post” en el año 2008. Este blog hace una crítica de algunos de los problemas a los que se enfrenta la sociedad. ¿Por qué es especial? Su estilo periodístico hace que cada entrada sea una pequeña obra de arte. La publicación dominical se anuncia desde la cabecera y consigue fidelizar, con post que están más cerca del artículo de opinión que del “género blog”, incluye algunos enlaces e imágenes pero ante todo predominan las palabras. Un blog algo alejado de la media, más tradicional en sus formas pero con un valor informativo y literario indiscutible. Es respaldado por una multitud de bloggers a los debidamente enlaza.

Tres ejemplos de periodismo a través de la red, sin límites de espacio ni de tiempo, cualidades que no aparecen en la prensa escrita y que generan una libertad que puede tener o no buenos resultados. Juzguen ustedes mismos.


*Al decir “género blog” me refiero a la tendencia de algunos teóricos a decir que el género que aparece en los blog es una nueva forma de hacer periodismo, mezcla opinión e información sin establecer barreras entre los límites y se caracteriza por contener enlaces y elementos multimedia intregados en el discurso.

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Hipocresía disfrazada de Integración

Superación, valentía, estandarte del hip hop… y es que conseguir un reportaje emotivo sobre un personaje especial no es fácil estos días, un minusválido que ha superado todas las barreras y se ha convertido en uno de los Mc’s más importante de España y para colmo ganador de dos premios Goya, todo un filón, ¿no es cierto?

Sin embargo, pasado el valor literario de la historia…, borrón y cuenta nueva. Hablo de El Langui (Juan Manuel Montilla), cantante de La Excepción y protagonista de El truco del Manco. Pero podría hablar de cualquier otro. Cuando una persona consigue superar sus problemas y alcanzar una posición social relevante, nos encargamos de darle voz y de reconocer su mérito como si la sociedad fuese la responsable. Pero hay que tener cuidado, no hay que darle voz a la injusticia, no hay que admitir los propios errores, no hay que integrar a esa persona, en ese caso ya puede resultar molesto.

Prestad especial atención a este vídeo, dónde la “progre” Academia de las Artes Cinematográficas se cae con su fachada de glamour e integración.

Se premia el discurso de un film, El truco del manco, que cuenta las dificultades de un paralítico de barrio: Goya a la Mejor Canción Original y al Mejor actor revelación; pero ¿quién en Producción iba a pensar en ese mismo minusválido? ¿Para qué buscarle un sitio más próximo al escenario en un pabellón repleto de escaleras? No voy a pedir un recinto accesible o la instalación de una rampa, no soy tan ilusa.

Parece absurdo pensar que a nadie se le ocurrió, parece absurdo. Sin embargo, el problema es más generalizado de lo que las personas “no discapacitadas” podemos imaginar. Piensen,¿se han fijado en la cantidad de teatros, cines y tiendas con escaleras eternas e inaccesibles? Podría suponer una gran inversión salvar las distintas barreras arquitectónicas que pueden darse, la paradoja es que en la mayoría de los casos no se trata de modificar, es en las nuevas construcciones donde las cuestiones de accesibilidad quedan olvidadas.

Un ejemplo sencillo, en Madrid los cines Roxy , presentes ya en los años 50 han incorporado un montacargas que permite acceder a las distintas salas, salas que no tienen escalera sino una rampa; en cambio, los Cines Yelmo del centro comercial H2Ocio en Rivas Vaciamadrid, que se abren al público en 2008, poseen escaleras en todas sus salas.

¿A nadie se le ocurrió?

Mientras el Gobierno anuncia un presupuesto destinado a eliminar las barreras arquitectónicas, éstas se siguen construyendo. Es una contradicción ridícula, si no se dejan de crear parece batalla perdida eliminarlas; batalla y dinero público.

Existen una serie de normativas al respecto, algunas a nivel estatal y otras a nivel autonómico. Sin embargo se presentan casi como una burla cuando ni desde los generadores de opinión se le da importancia. Es bonito lavarse la cara con películas integradoras una vez cada cinco años, sacar minusválidos en los anuncios de las obras sociales de las cajas de ahorro, pintar de superación personal las barreras que nosotros mismos creamos.

Y si esperaba algo de ruido mediático tras el problema de la gala de los Goya, de nuevo pequé de ilusa, ¿para qué reflejar la injusticia desde el cuarto poder cuando podemos taparla? es mucho mejor poner el chiste y el chascarillo en un informativo de máxima audiencia que denunciar un problema social. Es mucho mejor y mucho más estético.

Y es que los cojos, los mancos, los ciegos, los sordos quedan poco estéticos en la televisión, salvo para lavar conciencias, llamémosles discapacitados y usémosles como reclamos publicitarios, hagamos eso antes de admitir que el error es nuestro, que una sociedad al completo no es capaz de hacer esfuerzos minímos (tales como dedicar cinco minutos a elegir el asiento más accesible al escenario) para facilitar la vida a todos aquellos que, por tener un problema, quedan fuera de la sociedad.

Para finalizar, un link a un directorio de asociaciones de minusválidos y un poco de esperanza, el humorista Toño de El hormiguero, programa de máxima audiencia que ha apostado por un paralítico en su equipo.